Tuesday, April 05, 2005

Experiencia yendo y viendo de casa

Cuando uno vive o estudia fuera de casa y pasa las vacaciones regresando a ella, se topa con muchas sorpresas. Siempre consideré que el salir de mi casa a otra ciudad (cosa que disfruto mucho), no desaparecía los problemas como acto de magia, la neblina no se desvanece. Esta vez, al volver me di cuenta que no solamente sufro de una soledad donde vivo, sino que en la ciudad de donde soy hay otra y creo que esta es mas nociva, es la que te dice ¿volviste y aun no has conseguido nada? y la inevitable, ponerse al dia en la vida de los demas, para ver que si tu no has avanzado estando fuera, ellos menos estando en sus huevitos.
No se trata de snobismo, no se trata de hacer sentir menos a quienes conoces y de donde eres, es algo mas complicado. Se trata de que te das cuenta que si hay algo distinto, aunque los problemas existenciales sigan siendo los mismos. La diferencia es que tu haces algo por encontrar las respuestas, mientras a la gente no le interesa en lo absoluto y viven su vida tan ordinariamente, que da tristeza. Tristeza siempre será la palabra perfecta para nominar esto.
Mujeres, hombres, conductas tan fuera de la sanidad. ¿porque se soportan lo insoportable?, me es impresionante las capacidades y colores que da el amor, nos deslumbra tanto que nos desgasta, nos asfixia, nos engaña de una manera tan inocente que perdemos nuestro rumbo, nuestros sueños, en fin lo perdemos todo.
Esta venida a mi casa, me hizo revaluar mi odio hacia los hombres, que permanece, esta vez creo que llego a sus grados limite, o quien sabe si le quede para mas. Definitivamente el que le hagan daño a mis amigas mas cercanas me es imperdonable. Sin embargo... la frase celebre de la semana sería: Pinches viejos asquerosos, pero mucho más, pinches viejas pendejas que se dejan.
Espero que en mi exodo, en la ciudad que me espera, no haya dejado una neblina asi de densa.